RELATO CORTO DE AMOR
RELATO DE AMOR
Una voz chillona de mujer me hace levantar la vista del periódico y el café con leche. Su jerga y su mirada hacia el hombre que está con ella, me sugiere que se trata de una persona desequilibrada. Mi pareja me recuerda que es la misma mujer que veíamos en el café Caracas, hace ahora unos tres años, y que tanto me llamaba la atención el mimo con que quitaba a su madre, capa tras capa, toda la ropa de abrigo, para sentarse a tomar un “cortadito” con ella, por espacio de no más de un cuarto de hora, tras el cual volvía con el mismo ceremonial pero a la inversa. Una vez finalizado, le acercaba el bastón, le ponía la bufanda con su broche, y la tomaba del brazo saliendo pasito a pasito, siempre a la misma hora.
Había perdido el contacto con ellas desde que nos prohibieron entrar con nuestro perrito. Ahora, su rostro había sufrido un cambio. La mujer sosegada y paciente, y de hablar bajito, había dejado paso a una persona renovada, activa habladora convulsiva como cuando alguien quiere ser oído por los demás. Sus ojos, antes quietos, ahora se mostraban brillantes, reflejando entusiasmo, ilusión y sobre todo dedicación. Mira Pepe, le decía, ahora iremos a tu casa, cogerás la cartilla de la Seguridad Social e iremos los dos juntitos al médico. Después iremos a la mía y te haré de comer lo que tú quieras, mi amor. Él asentía con la cabeza. Su voz apenas perceptible, no me permitía oír lo que decía, pero en su mirada gris, velada, se leía su pensamiento. “Me ha tocado la lotería” conociendo a esta mujer. A ella, después de perder a su madre, también le había regalado la vida una oportunidad para seguir entregando su amor, como había hecho toda la vida. Por las preguntas íntimas que ella le hacía, se notaba que llevaban muy poquito tiempo juntos.
Se levantaron de la mesa, ella le ayudó a ponerse la chaqueta, como haría antaño con su madre, y con mirada enamorada, le dijo: Ara ya poden dir que est el meu marit no?,y le da un beso con los labios entreabiertos con ternura y pasión a la vez. Es la mujer más feliz del mundo. Yo no me puedo reprimir y quiero sumarme a su felicidad, le lanzo un beso al aire, y ella dice “gracias maca”, ja ens veurem. NO ESTA DESEQUILIBRADA. ESTA ENAMORADA.
